Práctica 3. La canción de los lunes
🌺 Deseo, Mirada y Poder: Un diálogo entre Karol G, Velázquez y Alfonsina Storni
A veces pensamos que la perspectiva de género se limita al ámbito académico o a los discursos institucionales. Sin embargo, para mí se ha convertido en una forma de mirar el mundo. Por eso, cuando analizo obras culturales tan distintas como una canción urbana, una pintura barroca y un poema del siglo XX, encuentro en todas ellas un hilo común que conecta con mis propias inquietudes.
En el aula, en los museos y también en la música del día a día, las mujeres siguen construyendo nuevos lenguajes para poder hablar de autonomía, deseo y libertad. Cada época reformula la misma pregunta: ¿Quién mira a la mujer y quién decide sobre su cuerpo, su imagen y su intimidad?
Cuando comencé a trabajar mi TFM desde la perspectiva de género, me di cuenta que esta mirada nace, además de la teoría, de las experiencias que me han hecho cuestionar los mandatos heredados, de los silencios que aprendí a romper, de la necesidad de ocupar un espacio propio sin pedir permiso.
Sorprendentemente, tres obras separadas por siglos (una canción urbana del siglo XXI, un cuadro barroco del siglo XVII y un poema de 1918), dialogan en torno a una misma idea: la mujer como sujeto de deseo y no como objeto, como protagonista y no como reflejo ajeno.
🎵 Karol G: cuando la cama deja de ser espacio de dependencia
En Mi cama, Karol G transforma la narrativa del reguetón al presentar a una mujer que recupera su espacio íntimo. La cama se convierte en un símbolo de autonomía en el que ella decide quién entra, cómo se vive su intimidad y, por tanto, marca el ritmo de su vida afectiva. Además, es un género dominado por voces masculinas y ella reivindica un deseo femenino que no necesita permiso.
🎨 Velázquez y La Venus del espejo: el poder de controlar la mirada
Hace cuatro siglos, Velázquez pintó a Venus recostada, mirándose en un espejo que sostiene Cupido. Lo más llamativo no es el desnudo, sino la posición de la mirada. El reflejo aparece borroso, impreciso, casi enigmático: no sabemos si observa al espectador, si contempla su propia imagen o si devuelve la pregunta. Es un gesto sutil pero revolucionario para su tiempo, ya que en lugar de ser objeto de la mirada masculina, ella controla cómo quiere ser vista y ese acto de mirarse la convierte en protagonista de su propia representación.
✍️ Alfonsina Storni: la voz que rompió la pureza obligatoria
En 1918, Alfonsina Stormi publica Tú me quieres blanca, un poema que denuncia con fuerza la doble moral que exige pureza a las mujeres mientras celebra la libertad masculina. La escritora exige dignidad, coherencia y libertad, reclamando el derecho a experimentar, desear, equivocarse y decidir y rompiendo con siglos de discursos que pretendían dictar cómo debíamos comportarnos, sentir o mostrarnos.
Su voz me recuerda que la educación con perspectiva de género no es un añadido.

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