La poesía que nos arrulla, redescubrir los versos desde nuestra infancia

    Todos nos hemos sentido alejados de la poesía, las rimas o las metáforas. Un lenguaje distanciado de nuestra realidad, en el que no hay cabida para nuestras preocupaciones o sentimientos, o eso suele pensarse. Este es uno de los convencioanalismos que separa a nuestros estudiantes de este género literario, al que se añade el criterio de que no sirve para nada o es solo para entendidos (Pardo Caicedo, M. & Munita, F., 2021).

    La situación es clara, contamos con un género, que permanece en un segundo plano al ser rechazo por el alumnado, y en ocasiones, por el profesorado. Ahora bien, ¿y si fuesen capaces de contemplar su belleza? Con ello, no aludo a la perplejidad de admirar unos versos, sino a deternerse en cada uno de sus recuerdos. Momentos, en los que intrínsecamente quedan recogidas estrofas, versos y alguna que otra metáfora. 

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    ¿Y sino qué me decís de las nanas? Un aspecto en el que González Márquez (2017) quiso poner el foco. No es para menos, desde pequeños nos han acompañado decenas de poemas y rimas, que en mayor o menor medida, nos han dado la oportunidad de establecer un vínculo maternal. Porque, no podemos negar que las repeticiones nos han hecho recordar canciones y que estas resuenen en nuestra cabeza con mayor facilidad. Y es que, el texto "Cuando todo es sonrisa, chapoteos y gorjeos", que introduce el libro Del pozo de los sueños (Poesía para niños) (1982) de Emilta Rosa Vivas nos lo muestra:


    Los pichones están suaves y tibios y aunque llueve, mamá pajarita esquiva toda el agua para que no se moje ni siquiera el nido; día a día el sol dora su pico y afina su canto y el viento de la noche mece su cama y le regala tiernos murmullos (p. 9).

    Déjame decirte, pequeña mía, que también el bambú, aunque a veces cruje lastimeramente cuando se le resquebrajan sus gigantescas piernas, a menudo las exóticas mariposas o estilizadas manos de sus ramas tocan arpas invisibles e igual, las espaditas de pino se entrechocan y silban a sus anchas, ¿las oyes? Todo está a punto. Hasta el viento ya tañe tu canción preferida cuando roza los cristales de la campanita china que pende del balcón, escucha:


Canción de cuna I

Salta la liebre
salta
la liebre
ven, tú, mariposa
ven, tú, mariposa

de la fresca noche
con tus lindas alas
hazme melodías.

Ro, ro, ro, ro
ojos que se cierran
manos que se abren

como los botones
al caer la tarde.

La, la, la, la                           

sonrisas que brotan
como las cascadas
en un tierno bosque
donde apenas nacen.

Ro, ro, ro, ro
la, la, la, la

duerman tucusitos
que las flores duermen.

Ro, ro, ro, ro
la, la, la, la

la fiesta es de grillos
de luna y encaje.

    Como vemos, la canción de cuna aparece precedida por un poema redactado en prosa. En este, la autora utiliza elementos de la naturaleza para explicar la protección de una mamá pájaro con sus crías. En un momento clave, previo a dormir, donde la madre intenta que el nido no se moje y sus hijxs se sientan lo más cómodos posible. 

    De nuevo, la canción introduce animales de la naturaleza -liebre y mariposa-, con los que crea un ambiente idoneo para calmarse con la llegada de la noche. Un momento en el que todos se van a descansar, como vemos en los versos nueve y diez ("ojos que se cierran" y "manos que se abren"). Este instante es clave en el poema, al representar el proceso de quedarse dormido, en el que los ojos se cierran al igual que los petálos de las flores al anochecer. Los versos contínuan con símiles, que aparecen en las imágenes de las "sonrisas" y las "cascadas"(vv. 14 y 15). Para concluir nuevamente con la comparación de los "tuscitos" -niños-(v.20) y las "flores" (v.21). Puesto que, todos duermen en una plácida fiesta, repleta de grillos y acompañada por la luz de la luna.

    Al fin y al cabo, la poesía está presente en nuestra vida desde que nacemos, incluso en las nanas. ¿Quién no recuerda alguna nana que le cantaba su madre de pequeño? Quizás, este pueda ser un aspecto crucial para el alumnado que le haga reflexionar sobre la presencia de este género literario en sus vidas. ¿Qué créeis vosotros?


Bibliografía:

González Márquez, J. G. (2017). "Emilita Rosa Vivas: la filiación materna desde la metáfora". Letralia. Tierras de Letras.

Pardo Caicedo, M., & Munita, F. (2021). Resignificar la poesía en las aulas de secundaria: la visión sobre educación poética de tres profesores de referencia en España. Revista complutense de educación32(2).


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