Práctica LAVATER

El lunes 9 de marzo realizamos una actividad sobre la obra Cendrillon de Warja Lavater. El profesor Sebastián nos dio una serie de imágenes plastificadas del propio libro y por parejas teníamos que ordenar la secuencia e intentar acercarnos lo máximo posible a la secuencia original. Tanto a mí como a mi compañera Lucía nos supuso un reto, puesto que teníamos que deducir las diferentes partes de la historia y agruparlas en orden a partir de dibujos, símbolos y formas totalmente abstractas. Cabe comentar que antes de empezar con la secuencia teníamos que identificar a los personajes, los lugares y las acciones para que nos fuese más sencillo realizar dicha actividad. Dicho esto, la siguiente parte consistía en identificar las fases narrativas (introducción, nudo y desenlace) y después tuvimos que describir brevemente cada imagen con un máximo de 30 palabras. Por último, ingresamos toda la información que habíamos interpretado sobre las imágenes en una Inteligencia Artificial y posteriormente tuvimos que hacer una reflexión sobre el cuento generado por la IA, que es el siguiente:

Había una vez una malvada madrastra que ansiaba más poder y riqueza. Con sus dos hijas, vivía rodeada de lujos, mientras que Cenicienta, a quien trataban como criada, limpiaba y arreglaba todo. Aunque apenas le permitían un pequeño rincón oscuro como habitación, su corazón era puro y brillante. (FRAGMENTO CONSERVADO) 

Un día, un gran baile en el palacio fue anunciado. La madrastra y sus hijas se prepararon lo mejor posible para impresionar al príncipe, dejando a Cenicienta sola y triste, sin permitirle asistir. Sin embargo (conexiones narrativas de escenas), un hada madrina apareció a su rescate. Con un leve toque de su varita, transformó a Cenicienta en una visión radiante con un vestido mágico y zapatillas de cristal. La magia también incluyó un carro deslumbrante. 

En el palacio, el joven príncipe, abrumado por la multitud (reformulación de lo que escribimos), miró a Cenicienta al llegar. Como un milagro, el salón entero se detuvo para abrir paso. Solo estaban ellos; juntos empezaron a bailar, y el tiempo pareció detenerse. 

Pero Cenicienta sabía que la magia no duraría. Mientras la noche avanzaba, se despidió del príncipe y corrió hacia el bosque. En su prisa, uno de los zapatos de cristal cayó. Logró recuperar uno, pero el otro quedó en la escalera. (FRAGMENTO CAMBIADO) 

El príncipe, determinado a encontrar a su amada, recorrió el reino con el zapato perdido. Al llegar a casa de Cenicienta, la desesperación se tornó en alegría (reformulación de lo que escribimos) cuando al fin encontró a la joven que lo completaba en el centro de su ser (expansión o añadido con información no explicitada). Ante la mirada furiosa de la madrastra y sus hijas, Cenicienta probó que era la indicada. 

Con gratitud, el hada madrina intervino una vez más (conexiones narrativas de escenas), y Cenicienta apareció en su máximo esplendor. Juntos, el príncipe y ella marcharon del tenebroso hogar, mientras la madrastra y sus frías hijas miraban con frustración. Y así, el amor y la bondad triunfaron. 

Al observar el texto que nos ha generado la Aplicación Web podemos concluir que no se aleja mucho de la información que le hemos introducido, ya que solo ha reformulado dos pequeñas oraciones que nosotros no habíamos añadido. En cuanto a la forma en la que se cuenta la historia deja mucho que desear, puesto que abusa de oraciones descriptivas y no se percibe una cohesión natural entre las partes del texto. También es curioso como abundan las oraciones pasivas y que el texto se ha dividido en cinco párrafos. 

Ha sido una actividad tan interesante como compleja, sobre todo la parte de ordenar la secuencia, por lo que Sebastián nos invitó a compartir aquella que nos haya resultado fácil de identificar, otra que haya sido todo lo contrario y una descripción que reformularíamos: 

En primer lugar, una de las imágenes que nos ha sido fácil de identificar es el famoso momento de la historia en el cual Cenicienta se prueba el zapato de cristal, ya que reconocímos rápidamente que el circulo grande de color blanco y azul era la protagonista, los pequeños circulos naranjas eran los zapatos y la pirámide invertida era el príncipe: 


En segundo lugar, una de las imágenes que nos ha resultado complicada de identificar es la escena final, ya que nosotros la habíamos colocado como parte del desarrollo de la escena, concretamente a momentos previos de que Cenicienta abandonara el castillo porque la magia del hada se estaba desvaneciendo. Entonces el príncipe la estaba escoltando al bosque de nuevo. Sin embargo, realmente esa imagen representa la boda y final feliz de la historia:

En tercer lugar, la imagen que reformularíamos sería la número 13, la cual nosotros la pusimos en primera posición de la secuencia porque interpreteamos que la historia comienza con la madrastra gritándole a sus hijas para que llamen a Cenicienta, pero realmente hacía referencia al momento después del baile en el que la madrastra recriminaba a sus hijas por no haber conseguido al príncipe: 

En conclusión, fue una actividad muy exigente y entretenida que, a pesar de no haber acertado la secuencia al completo, valoramos el hecho de que fuimos evolucionando poco a poco, puesto que al principio nos estancamos, pero a medida que íbamos reconociendo personajes, partes de la historia y veíamos un cierto progreso en nuestras elecciones nos motivamos a seguir hasta el final. Sobre todo el momento en el que acertábamos con el orden de sucesos o reconocíamos un objeto en concreto, como los zapatos de Cenicienta, la varita del hada, etc. También era interesante cómo el resto de compañeros justificaban sus decisiones y nos dimos cuenta de que muchos coincidíamos en varios aspectos.

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